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¡Qué bueno que vayamos a celebrar la incorporación de nuestra Happy New Generation en unas fechas como estas! Ni más ni menos que en San Valentín, toda una declaración de intenciones porque los tiros van por ahí: los días 14 y 15 queremos enamorar a las personas que van a ayudarnos a ser mejores y que durante unos meses van a vivir la experiencia de candidato donde trabajarán y se divertiran con nosotros.

Para esos días hemos diseñado una jornada especial, en la que podamos descubrir el talento, la creatividad y los valores de los Happy Students, y en la que hemos cuidado los detalles de la experiencia de candidato que van a tener durante el proceso. Celebraremos San Valentín durante dos días y ese será nuestro primer regalo para nuestra Happy New Generation: un día que esperemos recuerden por mucho tiempo sean o no elegidos para participar en el proyecto.

Un día de regalos, divertido, de pasión, de atención… ¿y luego, qué? Porque, como dice mi padre cuando llega a casa sin regalo, el amor se demuestra todos los días del año. Bueno, en realidad lo digo yo, pero queda más elegante tirar balones fuera.

Para ese “¿Y luego, qué?”, es imprescindible el uso de herramientas como el “Employee Journey Map” que nos permite conocer y visualizar qué pasos sigue el empleado en la empresa, qué interacciones tiene con las diferentes áreas, herramientas o personas y sobre todo, cómo vive y se siente durante todo el proceso. Cuando hacemos este ejercicio, desde un punto de vista de cómo lo viven los empleados, lo que extraemos es absolutamente revelador, ya que nos damos cuenta de una manera muy gráfica de donde tenemos que actuar inmediatamente, qué estamos haciendo bien, qué podemos mejorar…

Y si al Employee Journey Map resultante le ponemos el filtro de si lo que hace la empresa con sus empleados es coherente con los valores, el resultado puede dejar en ridículo la cara del señor del cuadro de “El grito” de Edvard Munch.

A partir de ahí, “sólo” queda diseñar la nueva experiencia y ponerse manos a la obra. Los resultados que se obtienen en materia de engagement de los empleados (los veteranos, los nuevos, los millenials, los viejenials…) ya hacen que el trabajo merezca absolutamente la pena y además, hace honor a eso que dice mi padre, lo de “el amor se demuestra todos los días del año” (y si además hay regalo por San Valentín, mejor).