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El inicio de un nuevo año abre una puerta a nuevos retos, caminos y posibilidades. Supone un momento de analizar qué queremos hacer y cómo vamos a hacerlo. Por esto, son muchas las empresas que deciden hacer su lista de “buenos propósitos” pero ¿son verdaderamente realistas y eficaces?

A menudo nos encontramos con listas interminables o demasiado aspiracionales que terminan por no cumplirse. Nosotros hemos querido hacer de 2017 una etapa diferente y plantear 6 propósitos que sí se pueden cumplir:

1. Innovación y crecimiento. Una de las claves del éxito de cualquier gran empresa es su capacidad de innovación. Conocer las necesidades de los clientes y ofrecerles soluciones nuevas y diferentes se ha convertido en algo esencial para desbancarse de la competencia y aumentar el crecimiento. Un buen ejemplo de prácticas innovadoras son los programas que aplican la gamificación en las diferentes áreas de negocio.

2. Formación y desarrollo de habilidades. Es fundamental apostar por el talento y rodearse de empleados y colaboradores que aporten y añadan valor a nuestro negocio. Por ello, es necesario ofrecerles herramientas que le permitan afianzar conocimientos y adquirir nuevas habilidades. También es primordial apostar por materias que no solo sean interesantes sino que permitan crear perfiles polivalentes y que ayuden a aumentar las dotes de liderazgo.

3. Aumentar la productividad de nuestros empleados y reconocer su trabajo. Un buen líder sabe que la mayor parte de sus triunfos se deben a su activo más importante, es decir, a cada una de las personas que forman parte de la compañía y que trabajan a diario por alcanzar unos objetivos comunes. Son ellos nuestros embajadores y principales portavoces, por esto es muy importante tener empleados motivados. Una de las principales herramientas para conseguirlo son los incentivos, que permiten premiarles por el trabajo bien hecho y animarles a continuar en esa línea.

4. Cuidar a cada uno de los trabajadores que forman parte de la compañía. En línea con lo anterior, una buena compañía es aquella que cuenta con empleados que viven la marca y se sienten parte de ella.  Es fundamental fomentar su implicación con la empresa poniendo el foco en el engagement y la experiencia de empleado.

5. Los clientes son lo más importante y no debemos olvidarlo. Ahora los consumidores no se conforman con comprar un producto sino que quieren más. Este es el motivo por el que la experiencia de cliente se ha convertido en algo elemental, que nos permite conseguir su implicación, mejorando la interacción y obteniendo su fidelización.

6. Una vez alcanzados los objetivos es importante celebrar los éxitos conseguidos y para esto no hay mejor manera que los eventos. Son la oportunidad idónea de recompensar y vincular a clientes y empleados ofreciéndoles una experiencia única, sorprendente y motivadora.

¡A por el 2017!

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